martes, 20 de marzo de 2012

Un monologo escuchado

Diego estaba ¿nervioso por el último acontecimiento. Había pasado de sentir el placer de la venganza a la preocupación por Miguel quien por cosas del destino había quedado enterrado en  montones de cajas de madera. Sí antes  estaba herido ahora estaba hecho papilla. “Pobre el tres-se” pensaba Diego con mucha angustia, “no lo mato un hombre lobo pero sí casi lo matan unas cajas de madera... vaya sarcasmo”

Se quedo al lado de Miguel todo el tiempo hasta que el barco terminó de guardar su carga. Georgino  desapareció momentáneamente y cuando volvió solo  le informo a Diego que el lugar donde dormirían estaba listo. 

Eran vampiros y por lógica no podían dormir con el resto de los tripulantes, necesitaban un lugar lejos de la luz y lejos de los demás para que estuvieran tranquilos.

Con el pecho desnudo, Diego cargo con ayuda del criado a su letárgico amigo pasando por unas escaleras de metal que los conducían al interior del almacén de este gran barco.

Su habitación ya no era una pocilga como la alcantarilla donde dormían, era algo “ligeramente mejor”, un contenedor de metal sin ventanas, totalmente vacio y adaptado para sus necesidades. Había dos colchonetas en el piso con precarias almohadas. El espacio era austero, pero estaba limpio.

Acostaron a Miguel  en una de las colchonetas y una vez el criado se hubiera ido, el paisa se sentó en el suelo y miró pensativo a su mejor amigo.

“Parce, te recupere tu sable. Hace un sonido lastimero. Venía contento a contarte, y a vos te pasa esto.. Lo vuelve  a mirar, parce yo...lo siento,  se toca el tabique de su nariz, no sé porque te estoy pidiendo disculpas, se quita la mano de la cara y lo mira, pasemos de tema, te voy a  revisar para ver que vos estés bien cuando despiertes, debo cortar el pantalón y la camisa, no me atrevo a moverte mucho, creo que vos te lastimaste  mucho más, así que toca cortar la tela..”

Se pone una camiseta de las que habían comprado en áfrica de segunda mano y saca unas tijeras del botiquín medico que precariamente había armado.

Tenía ante él  a su amigo en total estado de indefensión. Con total respeto le quito los zapatos y fue cortando  la tela del pantalón, y  a medida que lo hacía podía ver las heridas, su amigo había perdido mucha vitae. Fue necesario quitarle toda la ropa porque el estado físico era alarmante. Todo lo que hacía, se lo conversaba avisándole paso a paso lo que iba hacer. En realidad Miguel además de fracturas tenía  en todo el cuerpo múltiples cortaduras  resultantes de la batalla y del accidente.

Diego le hablaba mientras le limpiaba y trataba de analizar cómo hacer para que, cuando Miguel despertara,  las heridas curaran más rápido. 

Limpio el cuerpo  y aunque no era totalmente necesario, suturó las heridas profundas e inmovilizó los miembros  fracturados. Revisó su espalda, cuello y cabeza,  y una vez hubo terminado  cubrió el cuerpo con una cobija  mientras pensaba que sí Miguel fuera humano estaría muerto por las hemorragias y las heridas internas.

“Parce, vos descansa... yo te cuidare, yo se que vos me escuchas, sólo quiero que duermas pa que te repongas y yo estaré pendiente de vos”

Miguel sentía que estaba en el limbo y evidentemente estaba descansando, aunque no podía evitar sentirse triste. A veces sentía que estaba en una especie de hamaca que lo abrazaba, y otras  solo sentía la nada, hasta que claro escuchaba la voz de Diego.

“Ehhh parcero, jeje” dice feliz, “te tengo un regalo, desde ya te voy a dar sangrecita pa cuando abra los ojos pueda curarse más rápido, bueno yo nunca he hecho esto, pero debe funcionar, eh ave maría... una rata gorda, eh... esta limpia por si acaso,” se ríe como burlándose de él, “vos debes tener algo de toreador parcero, porque sos re jodido pa unas vainas..”

Miguel se molesta mientras percibe impotente que le abren la boca,

“Sí sentís algo raro es un embudo hermano, quiero que la sangre vaya pa dentro de una, aquí va..”

El hombre inmóvil solo siente que ingresa a su organismo un líquido caliente, mientras se imaginaba, no con mucho agrado como tenía en su boca un embudo... “cuando me despierte le dire  a Diego un par de cosas por comparme con los maricas esos”

Diego, tras alimentarle, se sentó a su lado sintiéndose algo infeliz.

“¿Sabés tres-se?, este barco es feo,   bueno, el de japon era más feo, pero este parce, es puro metal, y  aquí solo trabajan negritos...

Le describió el barco, y le comento sobre Georgino y otras cosas. Básicamente le hablaba cómo sí pudiera responderle o porque el simple silencio le diera miedo.

Luego volvió el silencio a los oídos de Miguel, pero de repente las explosiones lo envolvieron en un sueño particular, el sonido de un helicóptero, y un grito “Miguee Nooo, no vayas... ya está muerto, el profe ya está muerto, no vayas”.  El pasto mojado tras sus pies, las personas muertas en el suelo y miguel corría y corría yendo hacia aquel hombre que le había enseñado a leer.  Lo encontró herido, “debes dejarme”... el se negó,  lo tomó como pudo y lo arrastró a un lugar seguro y de repente, un dolor punzante lo atraviesa, se miro el pecho ensangrentado, y todo se puso realmente negro.
Diego se acerco al cuerpo de Miguel  y le seco las lágrimas de su rostro. “¿Vos estas llorando?, es la primera vez que escucho que alguien en letargo llore. Dice preocupado, vos no llores Miguel, vos estas bien, estás conmigo...”

La oscuridad vuelve y se apodera de Miguel.  Sentía pasos cerca de él y el olor de Diego.  Comenzaron a pasar los días, y su amigo siempre le hablaba. Pero esa vez, Miguel sintió que el se desvanecía. Nota su voz temblar.. “la niña volvió parce, me asusto en el pasillo y tengo miedo de volver a salir... no sé qué hacer” Diego se toca el rostro y comienza a llorar. Todo es mi culpa, sí hubiera dicho que no la mataba parce, sí sólo hubiera seguido mi corazón ahora no estaría jodido y  vos no tendrías que cargar conmigo, yo había prometido no matar parce, pero caí muy bajo...”

Diego mira el cuerpo de Miguel  y dice.

Vos no sabes cuál es mi peor miedo, niega con la cabeza, vos no entendes que yo ahora soy un peligro para vos, vos no comprendes que te puedo joder..

La voz de Diego se vuelve como una queja.

Yo no quiero hacerte daño... vos sos mi amigo, sí te hiciera daño me mataría sin dudarlo.

Los lamentos y lloriqueos se terminan al ocultarse la noche, y  al dormirse Diego, el tres-se volvió al mismo limbo.

“No puedes dejarme, no ahora, no te vayas a Bogotá, vámonos de aquí... vámonos”. La voz de Miguel con un acento mas campesino le dice “Sumerce no entiende que es pa mejor, que la lucha vale la pena,  yo vuelvo y nos vamos pa vivir, y hablare con su pae pa que se case conmigo, pero la orden es que me vaya pa Bogotá..”

Miguel estaba tan ciego, era tan idealista que pensaba que hacía algo al viajar, no sabía que lo perdería todo.

“Miguel Rivera” grita el comandante “vaya al pueblo, y sí no hacen caso mate a esos hijueputas”

Un silencio se profundiza en el alma del tres-se, quien a pesar del letargo aprieta los ojos, como sí quisiera no ver, luego... nada...

Una gran oscuridad, y un gran dolor. No hay más imágenes, sólo oscuridad... “esa es tu alma” escucha.

El silencio invade todo, ya no está Diego, ya no hay nadie, ya no hay nada... posible haya muerto y eso es todo lo que tiene.

El tiempo pasa y todo se olvida. De repente se escucha un portazo.

“Parrrrcerooooooooo. Siente que alguien le cae encima. Ups... perdón, eh Ave María... Yooo,  eh... olvídalo”. Diego pone la espalda en la pared más cercana y comienza a hablarle como si estuviera despierto. “hoy me tome mis tragos... estos hijuep.. marineros sí saben tomar... pararon en un pueblo o algo así, y vos sabes, jaja me baje y  pues.. Georgino me consiguió unos tres que estaban  bien mariados  y pues..” lo mira como sí le aclarara. “ No... no los mate... ni se te ocurra, me acorde de vos, además que no soy tan pendejo..”

“Sabes de qué me acorde...¿vos sabes de quien me acordee?.  Se acerca a Miguel y le da dos golpes en el hombro, olvidando en su borrachera que él está herido..  de ESPERANZA!

Mi Esperanza.... mi linda, hermosa Esperanza, ella era un ángel, vos no te imaginas tres-se ella era una mujer linda, y yo la amo....

LAAAAAAAAAA  AMOOO..  grita....

Miguel  mentalmente le responde, “sí parce, pero no grite, que ya se enteraron en Colombia y me duele el oido”

“Sabes parce, yo no le he contado algunas cosas... yooo...¿qué iba a decir?.. yoo... yo extraño a mi papá”

El tres-se que está pendiente de la conversación en parte se burla de lo que él dice “Paso de la hembra a su pae... este paisa se la pego profunda...”

Mi papa era un hombre bueno parcero, yooo lo quería, él...¿sabes? es difícil decir esto, pero te diré un seeecreto... yo, yoo era el preferido de mi papá....

Cualquiera pensaría que pues, que mi hermano mayor sería el consentido, pe pero nooo, mi hermano  no era lo que mi papá hubiera deseado... yo lo sé, él era muy ...vago y... y... no se... él se le enfrentaba a veces y mi papá no le gustaba que él fuera facilista.... pero siempre, a mi me tenía más cariño... yo lo sentía así... peleaba con los curas cuando lo mandaban a llamar, y luego cuando me regañaba, me decía,  “vos  Diego Andrés, vos sos un chico inteligente, voss llegaras lejos, y sabrás más que esos curas...”

Jejeej. Vuelve a tocarle el hombro a Miguel. Mi papá creía en mi parce.... se le ponen llorosos los ojos.

Mi mamá era. Lentifica su voz. Una buena mujer, era tannn, pero tannn jodida parce, era toda una matronaaa antioqueñaa... cocinaba delicioso parce, pero lo que mi mamá decía era la ley... y yo la quería, la quería mucho... ¿vos no sabes? ,  me hace falta porque era muy cariñosa, y ella siempre me mandaba  dinero extra cuando vivía en Bogotá, y sufría algo de hambre... ella, hacía muchas cosas...

Quiero a mi mamá parce....yo... tengo mamitis.  Llora.

Mis hermanos todos, todos eran distintos, mi hermana menor Rosa, se volvió monja... lo mira sospechando que Miguel se hubiera reído, y se carcajea... sí lo se... mis otras hermanas se casaron, hicieron su vida, una de ella era tan jodida como mi mamá, jaja... mi hermano mayor no estudio nada, pero hizo un negocio, y ganó mucho dinero, y mi otro hermano, bueno... creo que estudio algo, pero no se, no me acuerdo que...

Y yo... yo.... ya sabes.”

“¿sabes parcero?... se rie,  vos adivina porque a las pereiranas tienen fama de putass?
Jajajjajj... mi primera vez fue con una puta pereirana, jajajaja ¿sabes por qué?, porque había muchos prostíbulos en Pereira.”

 Miguel mientras  él hablaba se reía por dentro.  “esto se está poniendo interesante, carajo y yo no poder hablar, y comentarle la aventurilla con la china de la parcela de al lado”

“Me llevaron los perdidos de mis amigos.. y sí... era lo normal en esa época,  no es como ahora, que los novios se acostaban a los dos meses,  antes tocaba así, porque las señoritas respetables no se tocaban parce... llegaban vírgenes al matrimonio ...”

Hace una pausa..

“A veces sueño con quitarle la virginidad a Esperanza, eso me enciendee”..

Miguel, que no se podía mover de repente piensa ... “ Eso, ya  es mucha información, a lo bien que  sí..”
Pero luego de esa  frase Diego, se pone lloroso...

“yooo quería casarme con ella.... yo creo, parce que nunca, Nunca podre olvidarla...” Diego se siente derrotado. “la amaba tanto...”

Lo mira totalmente ebrio y dice...

“Parce, le tengo que decir una vaina,  yo ... yooo a vos te mentí, yo...... yo sí me acoste con la novia del costeño...”

El tres-se mentalmente se sonríe... “jajajaja  eso yo ya lo sabía,  tu eres el único que se da por santurrón, yo te dije que no te creía eso de ser un caballero... vea pues, jjaja este paisa hay que emborracharlo más seguido, de esa forma comienza a confesar todas las jodas...”

¡Yooo Odio ODIO,  el vallenato... lo odio.... lo ODIO... sí vos quieres verme bravo ponme un vallenato... ODIO EL VALLENATO... ¿sabe que otra cosa odio?, yo..”

Y así siguió toda la noche, hablando del pasado, de sus miedos, de  las cosas más triviales de su vida. Diego le comentó tantas cosas a Miguel que aunque el no podía responderle y comentarle su parte, se sintió aliviado de tener alguien con quien descargar, todo eso que guardaba en las maletas imaginarias del pasado, la culpa y las trivialidades.

1 comentario:

  1. o.o y el pobre Miguel sin poder encender una grabadora siquiera... xD esa borrachera de Diego da miedo!!!

    u,u ya se va a mejorar miguel?? diego lo ha cuidado bien *^*


    besos!!

    Pd: toreador, qué malo xDDDD

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