viernes, 18 de mayo de 2012

El que da papaya...


Poco a poco sus ojos se van abriendo dentro de mucha confusión. Se sienta con dificultad y mira a su alrededor confundido, estaba prácticamente desnudo conservando una roída ropa interior que por fortuna tapaba lo necesario.  El dolor se hizo presente en ese momento, en menos de 6 meses ya había entrado en letargo dos veces, lo cual era un poco vergonzoso. Miro a su  izquierda y sobre un colchón estaba Diego  tapado con una sábana de pies a cabeza.  Encuentra  con sorpresa el sable que había intercambiado por un arriendo.

Realmente Diego lo había recuperado. Piensa un poco confundido.

Trata de levantarse con dificultad y patea algo que  cae ruidosamente.

-          ahh mi cabeza. Levanta levemente el cuello sin voltear a mirar, ¿who is?

¿Ju is?, piensa Miguel mientras observa a su amigo en el suelo. ¿a quien llamaba Diego?

-          No, aquí no hay ningún Luis...

-          ¿Luis?....¿qué?. De repente levanta bien la cabeza. Parce despertó!... auch... hace una sonrisa accidentada... hermano, que bueno... auch... me tranquiliza saber  vos... ehhh  ... ya despertaste...

Miguel se ríe, sabía lo que le pasaba pero se iba hacer el idiota.

-          ¿Quién es Luis?... ¿por qué llama a ese man?
-          No parce....Who is? es quien es en inglés...
-          Ahhh... parce, ese  Luis no tendrá ropa...

Ignorando lo anterior Diego se voltea muy indispuesto y se recuesta.

-          Mire en la bolsa...

Miguel alcanza la bolsa y encuentra unos pantalones medio rotos. El que el perro le rompió a Diego. No había más. Desalentado mira los pantalones y se los pone para no sentirse desnudo. Diego lo mira levemente y dice.

-          Eso se llama karma, vos estas pagando lo que me hiciste sufrir.

Miguel se queda en silencio. Recordó como la pasó de mal en los últimos días y la sensación de ser castigado.

-          Sí, seguramente tengo un mal karma. Dice tratando poniéndose una camiseta cualquiera, igual de roída que su ropa interior. Y bueno, ¿qué le pasa?, suelta una sonrisa sabiendo la respuesta, ¿qué le pasa esta maluco?

-          Me duele todo.
-          Jeje si ayer te bebiste hasta los floreros...
-          ¿vos como sabes?  Se  recuesta en la pared.
-          Jajaajja yo estaba en letargo, pero tengo oídos. Se ríe fuerte. Ayer me contaste de todo

Diego parecía sorprendido, no se acordaba de nada.

-          Sí... me contaste todos los secretos tremere, en su clan si que son complicados...
-          QUÉ HICE QUÉ!   Se toca la cara alarmado.
-          JAJAJAJAJAJAJAJA

Miguel le encantaba montárselo. Para su amigo mago era terrible que se supiera algo de su casa, a pesar de que  sintiera que no era digno de ella.

-          No eso es mentira, pero sí hablo  mucho.
-          Vos te estás ganando un problema conmigo, ¡eso no se hace!. Dice aliviado Diego mientras Miguel se ríe... “el que da papaya...”.

-          Además de que el parce repitió hasta que se durmió que odiaba el vallenato... jajajaj y más... y más pa la olla...  se ríe muy fuerte, el paisita no es tan mojigato como se pinta,  jeje, quien lo ve a buste no se imagina las cochinadas que piensa.

En ese momento Diego se gastó un punto de sangre en ruborizarse. Por primera vez en mucho tiempo había sentido que podía olvidar sus problemas, aunque fuera con alcohol, y hoy a pesar de sentirse mal no podía decir la frase de cajón de  “no volveré a tomar”. Tendría que aguantarse las burlas de Miguel por un largo tiempo.

1 comentario:

  1. A ver si ahora sale, llevo como una hora para 2 líneas xDDD

    Miguel malooo.... qué manera de divertirse a costa del pobre diego xD ojalá le sirva para pasar el mal rato o.o

    Besoooos

    ResponderEliminar