martes, 6 de marzo de 2012

El poder de la plata y el corazón

Paso un tiempo. El basurero se había convertido en un foco de energía negativa, ese tubo estaba hundiendo a ambos en una confusión espiral que los deprimía a ambos.  Miguel  estaba en una terrible tristeza que trataba de ocultar de Diego.  






Curiosamente, aunque ambos habían creado una conexión psíquica, la falta de humanidad del paisa, hacia que no se diera cuenta del sufrimiento de su amigo, en parte  por esa carente sensibilidad humana. Diego podía herir, sin darse cuenta  y siendo en oportunidades altamente sarcástico.

Pero Miguel no podía abandonarlo...  tenía fe en que podría ayudarle, quería creer que podía hacerlo,  no en vano había negado otorgarse  la única oportunidad de encontrar la golconda, y Diego, nunca se enteraría de este sacrificio.

Posiblemente se había equivocado, pero no podía buscar tranquilidad a su alma sabiendo que abandonó a la persona que lo requería.

Ahora miraba a Diego consultar un mapa. Se notaba preocupado.

-¿Quién dijo que era ese amigo suyo?
- Un amigo que conocí hace años.

A Miguel esa respuesta no le satisfacía, porque era evidente que no le estaba contestando su pregunta. Diego algo le ocultaba. 

El paisa tachonaba un mapa que tenia a la mano se rascaba la cabeza como sí tratara de encontrar sentido a su viaje, ¿cómo llegar a Francia sin despertar sospechas? y ¿cómo lograrlo con  una paupérrima suma de dinero?

Tras ocultarse el sol ambos amigos salen de la madriguera- basurero  directo a un punto de la ciudad. Miguel guarda silencio en todo el trayecto, mientras Diego evita pensar en que le puede estar pasando. Había temor por la situación tan precaria que estaban viviendo, y el viaje que tenían que emprender, aunque ambos querían salir de la vida tan espantosa que vivian.

Llegan a un sector comercial.  Diego entra a un local de viajes y  sale refunfuñando.

-          Odio no tener un puto peso.
-          ¿qué pasa?
-          Vos no te imaginas el costo  tan elevado de esos pasajes, no creo que alcancemos a ahorrar lo de los pasajes antes de dos años... eh porquería, pero lo que soy yo, hago lo que sea por salir de este chiquero.
-           Saldremos de aquí...   pere que ya encontraremos como..

Caminaron por tres horas hacia los muelles de ciudad del cabo pasando por los mejores barrios y sectores de ese lugar. No todo era pobreza, existían lujos y casas muy bonitas y dinero, mucho dinero. Diego consideró seriamente quitarle algo de esos lujos a los ricos, pero Miguel seguramente se lo impediría.

Pasaron por un lugar de yates hermosos que estaban  fielmente custodiados. Evidentemente no era lo que buscaban, caminaron un poco más y un olor a pescado en descomposición se coló por sus fosas nasales de manera agresiva. Grandes barcos pesqueros y cargueros se acumulaban uno al lado del otro mientras en el muelle algunos hombres sucios dormitaban.

Diego tenía un dato que le dio uno de los vampiros del sector. Así que caminó y busco a un hombre que se llamaba Georgino  Thompson.

El ambiente era intimidante.  Miguel tuvo que hacer cara de malo para que ambos se sintieran seguros.
Pasaron por un area de carga, y luego de mucho dieron con Georgino, un hombre negro de unos 23 años bajo  y desnutrido, quien inmediatamente reconoció la naturaleza de los dos hombres. Era un hombre astuto que sabía lo que quería. Diego se sento en una sucia caja y habló con él. “Nos dijeron que usted nos podía ayudar”.

Miguel miraba todo como sí no entendiera, estaba de guardaespaldas, esperando que de la nada no los atacaran.

Como Diego hablaba perfecto inglés el notaba que estaba tratando de negociar algo pero no entendía qué.

De repente se dan la mano y Diego se levanta.

-          ¿qué pasó?
-          Vos espera que salgamos de acá para hablar.

Caminaron por un rato y cuando hubo salido del embarcadero le dice.

-          El sujeto es un Ghoul independiente, vende sus servicios al mejor postor, trabaja en un barco que nos puede acercar al mediterraneo y de ahí  estaremos más cerca a París. Diego añade con preocupación. Lo malo es que hasta el maldito pasaje pal carguero es costoso, no tanto, pero  la situación es delicada, ese barco zarpa en una semana, y no sé cómo nos vamos a conseguir 1500 monedas.
-          ¿tanto?
-          Sí, vos no sabes, es un viaje re largo en barco, pero es lo único directo que medianamente nos puede acercar. Estaba tratando de negociar con Georgino.
-          Pero ¿qué pitos quiere ese man?, no entiendo...
-          Parce, dice Diego de manera simple, pues que el man lo que quiere es sangre, el quiere eso... y dinero,  quiere ser nuestro criado en el viaje y vigilar donde estemos mientras el día,  y quiere aprender poderes... el man es fiel porque se acostumbro a ser un ghoul a sueldo, hace cualquier cosa por vitae vampírica. Lo mira.  Justo quería un adelanto, pero le dije que sí me ayudaba a encontrar la forma de ganar ese dinero y yo le daría de mi sangre... espero que funcione, ni pendejo que fuera le daría un adelanto ..

Sin embargo el problema era que el dinero no se pagaba con sangre. Necesitaban encontrar la forma de ganar  1500 rands. Miguel se negó a robar algo distinto a medicinas, y Diego estaba tan desesperado que no sabía  qué hacer.

Miguel entonces planeo trabajar para conseguir plata, le pidió a Diego que le escribiera un papel en el que dijera “busco trabajo”, y así que con nota en mano  se fue a buscar empleo. Se acercaba a varias personas con el papelito y nadie le contrataba. Un señor que lo veía se le acercó, le quito el papel y le anotó otro. Esa noche Miguel llego muy contento a la pocilga, había ganado  145 billetes.  Diego tomó el dinero  y lo guardo sorprendido.

-          ¿cómo vos hiciste pa ganar tanto?

Miguel le comentó lo sucedido y le mostro el papelito que le habían dado, duro varias horas riéndose  tras darse cuenta que el papel decía.

I'm retarded and dumb, I need a job to support my family. Help me please.”

Miguel se molestó  mucho cuando entre risas el paisa le había dicho que decía el papel, pero dado que había sido efectivo, y la situación era desesperada utilizó ese rentable argumento para conseguir dinero. Diego  recibió donaciones de sus pacientes, y pronto entre ambos habían logrado 500 rands, pero aún así necesitaban mil  billetes para pagar el carguero.

“No creo que pueda esperar  dos meses en este lugar”, decía Diego mientras se acomodaba en el estrecho espacio de la pocilga.

Miguel esa noche, mientras su amigo dormía, rogo a Dios le demostrara que no se había equivocado al no abandonar a Diego, fue así que el destino le mostró una solución.

Fue con su aviso de “yo soy un retardado” a buscar empleo, y de repente un hombre negro que el reconoce como Georgino se le acerca. ¿Parece burlarse de él frente al letrerito?

-          ¿are you stronger?
-           No, yo  soy Miguel. Hace señalándose a sí mismo

Georgino hace una cara de “que hombre más idiota” y lo hala  como diciéndole que lo siga. Caminan por unos metros y el hombre negro le muestra  un cartel donde había dos personas luchando, y el número de 1000 Rands de premio.

Miguel entendió inmediatamente el porqué el hombre lo había llevado hacia el cartel. No sabía el idioma pero los muñequitos eran muy didácticos.

Arrancó el cartel de la pared y se fue corriendo a donde Diego

-          Lo tengo parce!!!, lo tengo!!!

Cuando Diego  escucho sus gritos se alarmo. Miguel le mostró  el cartel lo miró a los ojos.

-          Vos estás loco no dejare qua hagas eso!, además la competencia es en dos horas... no alcanzaremos.  Se toca la cabeza. No me perdonare si te pasa algo.
-          Parce, el barco sale mañana... es hoy o nunca, se pelear, lo haré bien!, más bien mueva esas piernas, que llegamos tarde.

Corrieron por las calles polvorientas y a la puerta del lugar estaba Georgino esperándolos, el hombre ya había pre-inscrito a Miguel para el encuentro. El lugar era  parecido a un corral circular enorme, con acabados rústicos, gente olorosa y muchos gritos.

La política del evento era básica,  el ganador anterior sería el primero en combatir, sería retado por distintos hombres. Sí uno de los retadores ganaba, se quedaba en la pista peleando con los demás hasta que fuera derrotado. El hombre que quedara de pie en el último asalto sería el ganador. Los retadores podrían entrar al cuadrilátero cuantas veces quisieran.

El  ganador anterior era un hombre blanco musculoso y vulgar que gritaba de manera salvaje diciendo vulgaridades en inglés. Diego se sentó en el público rogando que Miguel saliera avante de este reto. El no era humano, tenía una ventaja, pero que no fuera humano no significaba que no le pudieran hacer daño. Mientras tanto Miguel recordaba  que participo en una competencia muy parecida  donde casi pierde su vida, pero él era bueno peleando, era un brujah, era bueno en eso.

Sin embargo esta vez se sentía confiado. Le había pedido a Dios una oportunidad y esa era la que él le había dado.

El hombre comenzó a pelear con varios, y todos los derribaba de dos a tres golpes. Los hombres terminaban con la nariz rota y el olor a vitae inundo el lugar. El humano realmente era un rompe huesos.
Fue entonces que le correspondió el turno a Miguel entro al cuadrilatero y fue golpeado por el hombre en el vientre, pero Miguel no se cayó como hizo el resto, le pego   un puño en el estomago y en la quijada,  que hicieron que el contrincante perdiera el equilibrio y cayera al suelo. El hombre estaba furioso y se levantó con rostro asesino, pero Miguel era mas fuerte y sabía como pelear, la perseverancia del contrincante no fue retribuida ya  que a los pocos minutos estaba derrotado.

Miguel era el nuevo a vencer. Diego se emocionó ante el hecho, pero a su vez cada vez que golpeaban a su amigo él sentía dolor.

Pasaban uno a uno los contrincantes al cuadrilátero. El peleador desbancado  entró mas de una vez a golpearlo pero ya estaba muy débil, y Miguel ni siquiera se notaba magullado.

Todo parecía a su favor hasta que entró al  rin un hombre negro enorme, que a diferencia de los demás golpeo a Miguel mandandolo directo a las cuerdas.

“ese sí había sido un  gran golpe”

Por primera vez en la noche a Miguel le temblaban las piernas. La pelea era salvaje,  el sujeto le pateo el estomago mientras Miguel sentía que  se le rompían sus costillas, sintió  el golpe en sus testículos y en sus piernas, y aún así,  trataba de golpearlo como diera lugar. No podía utilizar celeridad, pero sí utilizaba su potencia para darle al grandote, y por más que golpeaba al negro este  no parecía sentir dolor.
Diego comenzó a preocuparse y se dio cuenta  que esa fuerza no era normal. Se concentró en el sujeto que golpeaba sin piedad a su amigo y de repente aprieta el puño asustado.

“Un lupino... maldita sea... ese tipo es un lupus”.

Se puso pálido. Estaban en un gran problema, fuera de no comprender que hacía un sujeto de esos en una ciudad,  no había algo tan problemático como hacerse de enemigo  a uno de esos perros. Los tremere habían hecho algunos acuerdos con los hombres lobo en el pasado, pero esta situación era anormal. Ese sujeto necesitaba también el dinero, y  sabiendo el olfato que tenían, era seguro que ya habían notado que Miguel no era humano.

Mientras tanto, Miguel recibía y esquivaba golpes. Había golpeado al sujeto muchas veces y aunque se mostraba algo afectado, no sabía cuanto tiempo iba a durar. Fue en ese momento que Miguel fue sacado de un golpe del cuadrilátero. Diego vio cómo su amigo voló por los aires y cayó en las gradas.

Corrió donde estaba Miguel tendido en el suelo. Tenía el rostro lleno de moretones y  sospechaba que  le habían roto más de un hueso. 

-          Parce, tranquilo yo estoy aquí , vos quedate quieto.
-          Tengo que regresar. Musitaba Miguel  adolorido.
-          No permitiré que te maten.
-          Necesitamos el dinero parce.
-           ¿vos no te das cuenta?, ese hombre no es humano..
-          No importa,  voy a regresar.

Diego se extrémese. Miguel no podía sobrevivir por mucho tiempo.

-          Por favor, dame dos minutos... sólo dos minutos, esperame (dice sin acentos) deja que se  pelee con el resto de los contrincantes, esperame, vos  trata de curar... ya vengo.

El paisa decía en tono de suplica mientras se aleja mirando alrededor, observaba a todas las personas que gritaban mientras este gigante golpeaba sin piedad al resto de los humanos, y mientras  miraba, vió lo que buscaba. Una mujer  que estaba cerca tenía un femenino anillo de plata con la figura de Hello kitty.
Se concentró en el dedo de la mujer, tenía que sacarle con movimiento mental ese anillo de su dedo. Se concentró y cuando esta se levanto a gritar sintió que el mismo se desprendía de su dedo.

Se lanzó en plancha en el piso y recogió el anillo mientras recibía uno que otro pisotón y golpe. Se levantó y fue corriendo hacía Miguel.

-          Listo...  vos ponte esto en el puño  y dale con fuerza a ese hijueputa
-           ¿Buste cree que soy marica o qué?.. yo no voy a usar ese anillo. Dice Miguel al observar el anillo femenino.
-           Créame parce!,  le ayudará.

Miguel se puso el anillo y  salto nuevamente al cuadrilátero. En el borde había varios humanos muy heridos, él era el último contrincante .

Lo primero que hizo fue golpearlo con el puño  y el anillo en el estomago. Por primera vez Miguel sintió que el gigante gritaba.

Sin embargo lo que vino después fue cruento. El hombre lobo se enfureció, y aunque no podía transformarse, decidió aniquilar a golpes a Miguel, quien ahora le era peligroso. Miguel ya se encontraba herido, le golpeo el rostro y  evito algunos de sus golpes, sin embargo era dificil. La bestia estaba enfurecida, y Miguel notó que sus fuerzas se estaban agotando. Cada golpe que le daban le quitaba energía, y prontamente sus reservas de sangre se estaban agotando.

Diego sentía que debía sacar a Miguel del cuadrilátero, pero a este nivel no podía hacer mucho. Ya no esperaba que ganara, esperaba que no lo mataran.

Miguel demostró que él sabía pelear, y   golpeaba cada tanto al gigante con el anillo de hello kitty en el pecho, los golpes que recibía eran cada vez peores, y comenzó a sentirse mareado, como cuando el demonio lo venció.

Y en ese momento sintió algo raro,  por encima del hombro del contrincante vió a alguién  a quien pensó nunca volver a ver.  Solomon Kinyanjui el hombre que le ofrecía la golconda lo miraba. Una conversación a nivel mental se dio en ese instante.

-          ¿Estas seguro de continuar?, podrías perderlo todo.
-          Por lo menos moriré peleando, es una buena causa.
-          ¿buena causa?
-          Abandonarlo no me dará la paz que busted me ofrece.

En ese instante un golpe  en el cuello deja a Miguel inestable,  sus piernas están a punto de caer, el suelo es la próxima parada. Con su último aliento y de manera torpe, da su ultimo puño, esta vez, impacta en la frente del sujeto quien grita de manera animal y cae al suelo como un bulto. No se puede levantar de nuevo.

Las piernas de Miguel ya no le funcionan, pero su cuerpo no se cae al suelo, siente que alguien lo carga, pero ese alguien no se ve.

Un grito enorme se escucha, mientras que el árbitro le alza la mano a Miguel declarándolo vencedor.  Diego Salta al cuadrilátero y de manera instintiva lo recibe, lo que sea que lo estaba manteniendo lo suelta y el cae sobre el cuerpo de su amigo quien lo recibe asustado. Le rapa el dinero al  árbitro y lo guarda.

Miguel se siento muy adolorido y se deja caer en la lona mientras muchos desconocidos lo felicitan. El anillo de plata de hello kitty esta deformado.

-          ¡Georgino, ayudame a sacarlo de aquí!. Grita Diego  rogando que los amigos del fulano no estén cerca.

Casi a rastras es sacado de la competencia, mientras la luna llena se ve en el horizonte. Un hijo de Cain ha vencido a un hijo de Gaia mientras Selene la luna ha sido testigo de la contienda.


1 comentario:

  1. woooooow! y lo venció sin usar celerity, eh??? grande Miguel! y su protector, claro :P
    Por cierto... hello kitty de plata? xDDD eso existe? horror!!!


    Besos! a ver si se suben a ese barco *^*

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