sábado, 23 de noviembre de 2013

Gibraltar



Miguel luego de burlarse de su amigo, recordó la ironía del dolor, y  de los múltiples golpes que sufrió. Al acostarse de nuevo sintió que se le rompió algún hueso que  estaba mal soldado. La ironía del cainita que no se alimenta bien, es que tarda mucho en sanar, y  Miguel recordó aquello con amargura. No parecía sentir dolor cuando se despertó pero el proceso de ponerse los pantalones había sido en extremo doloroso.  Tenía mucha hambre pero el dolor y la autocompasión que sentía en ese momento no le daban muchas ganas de moverse.  El sueño que había tenido en su  letargo  todavía lo atormentaba.

Diego durante unos dos días y dos noches estuvo con resaca y mal humor, por la baja alimentación y la falta de fluido en la vitae entrante, hacía que el efecto del alcohol no se fuera inmediatamente.

Los huesos rotos en lenta recuperación no les impidieron salir a la proa a ver el mar negro y el panorama de profunda soledad.

Era un viaje largo pues Ciudad del cabo quedaba en la punta inferior de Africa, y llegar a Europa implicaba cruzar el océano atlántico pasando por aguas internacionales y bordeando  Botswana, Nambia, Angola, el Congo, Nigeria, Ghana, Ginea y otras hasta llegar hasta el estrecho de  Gibraltar, donde podrían acceder a España.

Parecían dos vampiros en tiempos oscuros donde el barco era la única forma de transporte. Sentir la soledad y la oscuridad en el inmenso mar de alguna forma les hacía recordar lo que no tenían, la luz. El mar es hermoso de día, por la noche se constituye en solo sombras que se mueven como los demonios que estaban en el interior de los cainitas.

Lo malo de estar encerrados en un barco es que no había a donde ir, y si alguno discutía con el otro tratarse de alejar era imposible. 

Días y noches de poca alimentación, de conversaciones vagas y discusiones tontas y no tan tontas, estar en el barco irritaba, momentos de llanto, preguntas y pocas respuestas. Ambos establecían su repudio por Africa, y ciertamente no deseaban volver, ni siquiera en un cajón.  Fueron tres meses de viaje, tres meses largos e interminables, el Ghoul de turno los servía pero no era del todo confiable, Diego comenzó a desarrollar  hacía el un odio secreto, Miguel no comprendía por qué le repudiaba, la verdad era que ni siquiera Diego lo sabía bien. Pero su antipatía parecía generalizarse con  el barco, y con todo lo que a él hiciera referencia. La falta de humanidad hacía que Diego se convirtiera en un huraño, y el criado de turno solo quería satisfacer sus necesidades, pero pasar de amo en amo no daba permanencia en fidelidades.
Poco a poco las heridas externas de Miguel se curaron, pero a base de los problemas y las constantes angustias las dificultades emocionales aumentaron. 

El 360 se preguntaba si estaba viviendo lo último de su no vida. Los planes perfectos solo se les daban a los antiguos que  tenían el dinero y el poder necesario para  mover las cuerdas pero ellos ahora solo eran unos pobres diablos vomitados por el sistema. Aunque Miguel odiara  admitirlo, no confiaba mucho en el plan de Diego porque sabía que le ocultaba algo.

Tres meses en un barco mal oliente donde hasta la vitae sabia mal hacían de cualquiera un ser impredecible. Mientras Miguel se hundía en una depresión, Diego acomodaba odios y resentimiento  en su cabeza. Los toreador, los malkavian, la loca hasta aquellos de su mismo clan que permitieron su desgracia.
Las clases de inglés para Miguel se pararon, en parte porque ninguno de los dos tenían ganas de gran cosa, pero la monótona vida de mar cambiaria un día al llegar a puerto.

****

-¡!Gibraltar!!!... Gibraltar!!!
Grita uno de los ocupantes del  barco. Diego de un salto se para de la cama
-Lo escuchaste Migue… llegamos, Ave María, voy a dejar este barco de mierda hombre, Llegamos…
- Eso dijiste hace dos semanas….- Dice Miguel mientras estaba boca abajo en el colchón- no dándole al paisa mucha credibilidad
- Me equivoque, ¿ok?, pero por  todos los santos, esta vez sí es verdad…. Levántate (dice sin acentos), que pronto llegamos al puerto, y debemos comenzar de nuevo, ya tanto tiempo con estos negros me tiene harto…

El comentario racista es ignorado por Miguel  quien se levanta con sus pantalones rotos, los cuales desde los últimos meses habían quedado más rotos aún.

Miraron la hora, y quedaban dos horas para el amanecer, lo cual era malo, debían desembarcar y buscar un sitio donde quedarse a dormir y rápido, no iban a devolverse en el navío.

Georgino se acercó al contenedor y dijo lo que ambos vampiros ya sabían. Dijo conocer un sitio donde les podían dar posada por esta noche, pidió su porción de vitae, y Diego le dijo que luego de esto no lo necesitaría más.

 El criado pareció no darle importancia y una vez se hubo ido el paisa murmuro un mensaje de fastidio del fulano.

-          No entiendo porque le tienes piquiña..

Le dijo Miguel como un murmullo. Diego simplemente no respondió, Miguel supuso que él ni siquiera sabía la respuesta.

Sea como sea, al bajar del barco Georgino los estaba esperando con una sonrisa. Miguel en ese momento notó que los pantalones rotos lo hacían ver como un pordiosero, y para peor, no podía quejarse pues Diego había expresado claramente que ese era su castigo por lo que  ocurrió  en el robo.

Caminaron detrás del criado negro por pasadizos angostos y llenos de gente.

 Gibraltar  quedaba al lado norte curzando el estrecho. Es una colonea inglesa pero con multiples influencias culturales que se ven reflejados en su arquitectura, la cual tiene partes modernas y partes del mediano oriente. Es una colonea inglesa, que ha sido problamada por España como su territorio, con influencias árabes, muzulmanas, españolas y lógicamente inglesas.   Cualquier ciudadano Europeo tiene derecho a vivir en su territorio, por tanto en sus tierras se hablan multiples idiomas.

Miguel se alegro de por fin escuchar el español en algunos de los que estaban ahí. Llevaba meses sintiéndose como un pendejo por no saber ingles, y tardar mucho en aprenderlo.

Caminaron por media hora hasta llegar a un barrio intrincado de pasillos estrechos.  El camino se hacía más culebrero tanto que por un momento ambos se sintieron perdidos, hasta que por fin llegaron a una casa de tintes arabescos y de entrada pequeña. Georgino les abrió la puerta y les hizo pasar.
La entrada estaba muy oscura, caminaron por el pasillo  viendo una luz al final de este, no se escuchaba nada, ni siquiera los pasos que ellos mismos causaban.  Antes de que llegaran a la luz, un golpe fuerte  les sorprendió en el pecho y a pesar de que lucharon, posiblemente por la sorpresa se vieron atrapados e inmovilizados. 

Se prendió la luz y un hombre calvo con acento extraño hablo mostrando dos dientes de oro y señalando a un tercero.

-          Miren quienes vinieron a visitarme – mira a Georgino-  excelente calidad muchacho, nunca me fallas, este par nos darán un buen zumo, y ayudaran  con el llamado de Ala.

Diego miró de manera peligrosa a Georgino y le maldijo mentalmente, mientras notaba las escrituras en las paredes. Era claro que estaban en casa de un assamita.

Miguel miraba al hombre que los había atrapado con burla. Ciertamente habían caído en una trampa del “fiel ghoul” que como buen lacayo assamita era adicto a la sangre de los vampiros. Miro de reojo a Diego y este realmente tenía una mirada peligrosa.

-          Parece que atrapamos a un par de mariquitas- dijo el hombre en tono burlón- Georgino nos dijo que andan muy junticos, y que buscan una nueva vida, pero creo…que nos darán una mejor vida a nosotros.

Los hombres se rieron ante las palabras del hombre pero callaron cuando el último en reir fue Diego.
-          Su criado cayó en la trampa señor – dice él totalmente convencido- detrás de nosotros hay muchos más que le vienen a dar una nueva vida a usted y a sus hombres.

Los ojos del paisa se iluminaron de rabia

-          Jajaja idiota, aquí nadie los ha seguido, nadie… este es mi territorio, no te hagas el listo.
-          ¿busca una  nueva vida señor?- dice Diego con la mirada llena de rabia, aquí le doy una nueva vida
.
Y en ese momento las manos de Diego se encienden en fuego quemando al vampiro que lo tenía  atrapado, y con un movimiento de hoguera lanza una llamarada hacia el jefe y sus hombres quienes  sorprendidos reciben el impacto y otros huyen con celeridad. Miguel aprovecho el ataque para zafarse del que lo tenía, le quitó la katana (pues lo habían desarmado) y comenzó una trifulca con dos sujetos al mismo tiempo, entre ataques con celeridad y golpes, el fuego mágico producido por el tremeré  se fue extendiendo por la casa.
Diego lanzaba fuego dándole la espalda a su amigo, y cuando vio a Georgino corriendo sonrió y sin pensarlo le lanzó un fogonazo. “Negrito traidor, ya sabía que me dabas mala espina, esto te pasa por doble”

Miguel mató a uno de  una estocada, y el segundo por más valiente que fuera  al sentir el fuego salió corriendo .  Miguel se estaba angustiando también con las llamas,  podía sentir que le quemaban así que aterrorizado miro el pantalón roto y encontró que  una punta se había incendiado, pegó un grito que fue escuchado inmediatamente por Diego quien se quito  la chaqueta  y apagó el fuego.

-          Perdón… yo…  - se disculpaba  Diego en medio del incendio
-          Salgamos de aquí rápido.
 Miraron hacia la puerta que estaba en llamas. Miguel  mostraba total angustia.
-          Vos cargame – dice sin acentos- pasa por un rayo por la puerta, y  no te quemara… dale parcerito… dale.

Llenó de valor, Miguel utilizó su celeridad para salir del lugar  y recorrer en menos de un minuto algunos de los corredores del sector. No tenía mucha lógica lo que hacía, pero luego de un rato paró en un sector lleno de basuras y con una arquitectura distinta.

-          ¿qué hacemos?
-          Vos no te preocupes…
-          Va amanecer parce…- Miguel mira aterrorizado el cielo…
-          Esa ventana- señala el paisa- entremos ahí…

De un salto desesperado entraron por la ventana. Era una casa, y la habitación donde estaban no estaba habitada. Miguel vio rápido como había una puerta  hacia  el altillo (de aquellas pequeñas de forma cuadrada que hacen parte del techo) . Haciendo un movimiento rápido la abre, mete a Diego y la cierra, justo cuando el sol estaba entrando por la ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario