Miguel luego de burlarse de su amigo, recordó la ironía del
dolor, y de los múltiples golpes que
sufrió. Al acostarse de nuevo sintió que se le rompió algún hueso que estaba mal soldado. La ironía del cainita que
no se alimenta bien, es que tarda mucho en sanar, y Miguel recordó aquello con amargura. No
parecía sentir dolor cuando se despertó pero el proceso de ponerse los
pantalones había sido en extremo doloroso.
Tenía mucha hambre pero el dolor y la autocompasión que sentía en ese
momento no le daban muchas ganas de moverse.
El sueño que había tenido en su
letargo todavía lo atormentaba.
Diego durante unos dos días y dos noches estuvo con resaca y
mal humor, por la baja alimentación y la falta de fluido en la vitae entrante,
hacía que el efecto del alcohol no se fuera inmediatamente.
Los huesos rotos en lenta recuperación no les impidieron
salir a la proa a ver el mar negro y el panorama de profunda soledad.
Era un viaje largo pues Ciudad del cabo quedaba en la punta
inferior de Africa, y llegar a Europa implicaba cruzar el océano atlántico
pasando por aguas internacionales y bordeando
Botswana, Nambia, Angola, el Congo, Nigeria, Ghana, Ginea y otras hasta
llegar hasta el estrecho de Gibraltar,
donde podrían acceder a España.
Parecían dos vampiros en tiempos oscuros donde el barco era
la única forma de transporte. Sentir la soledad y la oscuridad en el inmenso
mar de alguna forma les hacía recordar lo que no tenían, la luz. El mar es
hermoso de día, por la noche se constituye en solo sombras que se mueven como
los demonios que estaban en el interior de los cainitas.
Lo malo de estar encerrados en un barco es que no había a
donde ir, y si alguno discutía con el otro tratarse de alejar era imposible.
Días y noches de poca alimentación, de conversaciones vagas
y discusiones tontas y no tan tontas, estar en el barco irritaba, momentos de
llanto, preguntas y pocas respuestas. Ambos establecían su repudio por Africa,
y ciertamente no deseaban volver, ni siquiera en un cajón. Fueron tres meses de viaje, tres meses largos
e interminables, el Ghoul de turno los servía pero no era del todo confiable,
Diego comenzó a desarrollar hacía el un
odio secreto, Miguel no comprendía por qué le repudiaba, la verdad era que ni
siquiera Diego lo sabía bien. Pero su antipatía parecía generalizarse con el barco, y con todo lo que a él hiciera
referencia. La falta de humanidad hacía que Diego se convirtiera en un huraño,
y el criado de turno solo quería satisfacer sus necesidades, pero pasar de amo
en amo no daba permanencia en fidelidades.
Poco a poco las heridas externas de Miguel se curaron, pero
a base de los problemas y las constantes angustias las dificultades emocionales
aumentaron.
El 360 se preguntaba si estaba viviendo lo último de su no
vida. Los planes perfectos solo se les daban a los antiguos que tenían el dinero y el poder necesario
para mover las cuerdas pero ellos ahora
solo eran unos pobres diablos vomitados por el sistema. Aunque Miguel odiara admitirlo, no confiaba mucho en el plan de
Diego porque sabía que le ocultaba algo.
Tres meses en un barco mal oliente donde hasta la vitae
sabia mal hacían de cualquiera un ser impredecible. Mientras Miguel se hundía
en una depresión, Diego acomodaba odios y resentimiento en su cabeza. Los toreador, los malkavian, la
loca hasta aquellos de su mismo clan que permitieron su desgracia.
Las clases de inglés para Miguel se pararon, en parte porque
ninguno de los dos tenían ganas de gran cosa, pero la monótona vida de mar
cambiaria un día al llegar a puerto.
****
-¡!Gibraltar!!!...
Gibraltar!!!
Grita uno de los ocupantes del barco. Diego de un salto se para de la cama
-Lo escuchaste Migue…
llegamos, Ave María, voy a dejar este barco de mierda hombre, Llegamos…
- Eso dijiste hace
dos semanas….- Dice Miguel mientras estaba boca abajo en el colchón- no dándole
al paisa mucha credibilidad
- Me equivoque, ¿ok?,
pero por todos los santos, esta vez sí
es verdad…. Levántate (dice sin acentos), que pronto llegamos al puerto, y debemos comenzar de nuevo, ya tanto
tiempo con estos negros me tiene harto…
El comentario racista es ignorado por Miguel quien se levanta con sus pantalones rotos,
los cuales desde los últimos meses habían quedado más rotos aún.
Miraron la hora, y quedaban dos horas para el amanecer, lo
cual era malo, debían desembarcar y buscar un sitio donde quedarse a dormir y
rápido, no iban a devolverse en el navío.
Georgino se acercó al contenedor y dijo lo que ambos
vampiros ya sabían. Dijo conocer un sitio donde les podían dar posada por esta
noche, pidió su porción de vitae, y Diego le dijo que luego de esto no lo necesitaría
más.
El criado pareció no darle importancia y una vez se hubo ido el paisa murmuro un mensaje de fastidio del fulano.
El criado pareció no darle importancia y una vez se hubo ido el paisa murmuro un mensaje de fastidio del fulano.
-
No
entiendo porque le tienes piquiña..
Le dijo Miguel como un murmullo. Diego simplemente no
respondió, Miguel supuso que él ni siquiera sabía la respuesta.
Sea como sea, al bajar del barco Georgino los estaba
esperando con una sonrisa. Miguel en ese momento notó que los pantalones rotos
lo hacían ver como un pordiosero, y para peor, no podía quejarse pues Diego
había expresado claramente que ese era su castigo por lo que ocurrió en
el robo.
Caminaron detrás del criado negro por pasadizos angostos y
llenos de gente.
Gibraltar quedaba al lado norte curzando el estrecho. Es una colonea inglesa pero con multiples influencias culturales que se ven reflejados en su arquitectura, la cual tiene partes modernas y partes del mediano oriente. Es una colonea inglesa, que ha sido problamada por España como su territorio, con influencias árabes, muzulmanas, españolas y lógicamente inglesas. Cualquier ciudadano Europeo tiene derecho a vivir en su territorio, por tanto en sus tierras se hablan multiples idiomas.
Miguel se alegro de por fin escuchar el español en algunos de los que estaban ahí. Llevaba meses sintiéndose como un pendejo por no saber ingles, y tardar mucho en aprenderlo.
Caminaron por media hora hasta llegar a un barrio intrincado de pasillos estrechos. El camino se hacía más culebrero tanto que por un momento ambos se sintieron perdidos, hasta que por fin llegaron a una casa de tintes arabescos y de entrada pequeña. Georgino les abrió la puerta y les hizo pasar.
Gibraltar quedaba al lado norte curzando el estrecho. Es una colonea inglesa pero con multiples influencias culturales que se ven reflejados en su arquitectura, la cual tiene partes modernas y partes del mediano oriente. Es una colonea inglesa, que ha sido problamada por España como su territorio, con influencias árabes, muzulmanas, españolas y lógicamente inglesas. Cualquier ciudadano Europeo tiene derecho a vivir en su territorio, por tanto en sus tierras se hablan multiples idiomas.
Miguel se alegro de por fin escuchar el español en algunos de los que estaban ahí. Llevaba meses sintiéndose como un pendejo por no saber ingles, y tardar mucho en aprenderlo.
Caminaron por media hora hasta llegar a un barrio intrincado de pasillos estrechos. El camino se hacía más culebrero tanto que por un momento ambos se sintieron perdidos, hasta que por fin llegaron a una casa de tintes arabescos y de entrada pequeña. Georgino les abrió la puerta y les hizo pasar.
La entrada estaba muy oscura, caminaron por el pasillo viendo una luz al final de este, no se
escuchaba nada, ni siquiera los pasos que ellos mismos causaban. Antes de que llegaran a la luz, un golpe
fuerte les sorprendió en el pecho y a
pesar de que lucharon, posiblemente por la sorpresa se vieron atrapados e
inmovilizados.
Se prendió la luz y un hombre calvo con acento extraño hablo
mostrando dos dientes de oro y señalando a un tercero.
-
Miren
quienes vinieron a visitarme – mira a Georgino- excelente
calidad muchacho, nunca me fallas, este par nos darán un buen zumo, y ayudaran con el llamado de Ala.
Diego miró de manera peligrosa a Georgino y le maldijo
mentalmente, mientras notaba las escrituras en las paredes. Era claro que
estaban en casa de un assamita.
Miguel miraba al hombre que los había atrapado con burla.
Ciertamente habían caído en una trampa del “fiel ghoul” que como buen lacayo assamita
era adicto a la sangre de los vampiros. Miro de reojo a Diego y este realmente
tenía una mirada peligrosa.
-
Parece
que atrapamos a un par de mariquitas- dijo el hombre en tono burlón- Georgino nos dijo que andan muy junticos, y
que buscan una nueva vida, pero creo…que nos darán una mejor vida a nosotros.
Los hombres se rieron ante las palabras del hombre pero
callaron cuando el último en reir fue Diego.
-
Su criado
cayó en la trampa señor – dice él totalmente convencido- detrás de nosotros hay muchos más que le
vienen a dar una nueva vida a usted y a sus hombres.
Los ojos del paisa se iluminaron de rabia
-
Jajaja
idiota, aquí nadie los ha seguido, nadie… este es mi territorio, no te hagas el
listo.
-
¿busca
una nueva vida señor?- dice Diego
con la mirada llena de rabia, aquí le
doy una nueva vida
.
Y en ese momento las manos de Diego se encienden en fuego
quemando al vampiro que lo tenía
atrapado, y con un movimiento de hoguera lanza una llamarada hacia el
jefe y sus hombres quienes sorprendidos
reciben el impacto y otros huyen con celeridad. Miguel aprovecho el ataque para
zafarse del que lo tenía, le quitó la katana (pues lo habían desarmado) y
comenzó una trifulca con dos sujetos al mismo tiempo, entre ataques con
celeridad y golpes, el fuego mágico producido por el tremeré se fue extendiendo por la casa.
Diego lanzaba fuego dándole la espalda a su amigo, y cuando
vio a Georgino corriendo sonrió y sin pensarlo le lanzó un fogonazo. “Negrito traidor, ya sabía que me dabas mala espina, esto te pasa por
doble”
Miguel mató a uno de
una estocada, y el segundo por más valiente que fuera al sentir el fuego salió corriendo . Miguel se estaba angustiando también con las
llamas, podía sentir que le quemaban así
que aterrorizado miro el pantalón roto y encontró que una punta se había incendiado, pegó un grito
que fue escuchado inmediatamente por Diego quien se quito la chaqueta y apagó el fuego.
-
Perdón…
yo… - se disculpaba Diego en medio del incendio
-
Salgamos
de aquí rápido.
Miraron hacia la
puerta que estaba en llamas. Miguel
mostraba total angustia.
-
Vos cargame
– dice sin acentos- pasa por un rayo
por la puerta, y no te quemara… dale
parcerito… dale.
Llenó de valor, Miguel utilizó su celeridad para salir del
lugar y recorrer en menos de un minuto
algunos de los corredores del sector. No tenía mucha lógica lo que hacía, pero
luego de un rato paró en un sector lleno de basuras y con una arquitectura distinta.
-
¿qué
hacemos?
-
Vos no te
preocupes…
-
Va
amanecer parce…- Miguel mira aterrorizado el cielo…
-
Esa
ventana- señala el paisa- entremos
ahí…
De un salto desesperado entraron por la ventana. Era una
casa, y la habitación donde estaban no estaba habitada. Miguel vio rápido como había una
puerta hacia el altillo (de aquellas pequeñas de forma cuadrada que hacen parte del techo) . Haciendo un
movimiento rápido la abre, mete a Diego y la cierra, justo cuando el sol estaba
entrando por la ventana.
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